lunes, 22 de octubre de 2012

Trabajo Infantil

Desde mi punto de vista, el trabajo infantil no se debe aplicar en ningún caso, pués éste se considera como una práctica que ocasiona un perjuicio gigantesco para los niños y niñas; a sus comunidades de origen y en definitiva a la sociedad que los contiene. Además en muchos casos éstos niños deben abandonar por completo sus estudios, lo cuál, más adelante, le perjudica de gran manera. Por otra parte, los niños/as se ven afectados en su salud física y psicológica.

El Trabajo Infantil es un fenómeno global de grandes proporciones. La OIT estima que alrededor del mundo y principalmente en los países en vías de desarrollo, unos 250 millones de niños entre los 5 y los 14 años de edad trabajan en una o más actividades económicamente productivas, aun siendo o no remuneradas. 

El Trabajo Infantil les quita a los niños la posibilidad de asistir a clases e incluso les obliga a abandonar la escuela o les exige combinar el estudio con un trabajo arduo, pesado y prolongado. El Trabajo Infantil perjudica el presente y el futuro de los niños, ya que al impedirles educarse correctamente, les niega la posibilidad de acceder a un buen empleo y salir de la pobreza a la cuál están sometidos.

En Latinoamérica hay 106 millones de jóvenes: 10 millones están desempleados y 30 millones trabajan en la economía informal o en condiciones precarias. En Chile 196 mil niños y adolescentes desde los 5 a los 17 a los de edad trabajan al menos una hora a la semana. De ellos sobre 107 mil lo hacen en condiciones inaceptables, es decir son menores de lo 12 años de edad; también niños de entre los 12 y los 14 años de edad trabajan 14 o más horas a la semana y esto obliga a que no estudien: por otra parte son adolescentes entre 15 y 17 años de edad, que trabajan 21 o más horas a la semana.

Legalmente en nuestro país ningún menor de 15 años debe trabajar. Los mayores de 15 y menores de 18 años sólo pueden tener un empleo liviano, diurno y autorizado por sus padres y que no obstaculice sus estudios.  Asimismo es obligatorio el cumplimiento de con los requisitos contemplados en el Código del Trabajo y la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. Pese a estas normas el trabajo infantil no ha sido erradicado.

En Chile los niños y niñas no pueden ser obligados a trabajar. La ley N° 19.684 sólo permite el trabajo de los adolescentes entre 15 y 18 años si cumplen los siguientes requisitos:

- Autorización escrita de sus padres o tutores.
- Contrato de trabajo y remuneración legal.
- En jornadas diurnas no superiores a 8 horas.
- En labores livianas que no afecten su salud, seguridad o moralidad.
- No podrán realizar trabajos mineros subterráneos ni en lugares que vendan alcohol.
- Entre 15 y 16 años deben también certificar la asistencia a la escuela.


Si tomamos en cuenta que la IX región fue una de las regiones muestra con mayor Trabajo Infantil en la aplicación de la Encuesta Nacional sobre actividades de niños y adolescentes en Chile.Y que de hecho, el 2006, según cifras del Conace, los niños en situación de calle en Temuco son 101 (11 de ellos pernoctan en la calle y el resto permanece a algún programa público), incluyendo allí las formas de trabajo infantil inaceptable, es que vemos que existen serios problemas en la ciudad frente al tema del trabajo infantil y más aún a sus peores formas de trabajo infantil.

Es decir en la región de la Araucanía se nos presenta un 8,14% de los casos de trabajo inaceptable en el país. A ello se agrega que considerando el sistema de registro de las peores formas de trabajo infantil y sus resultados los cuales señalan que existen 715 casos detectados a nivel nacional, siendo los 36 casos presentes en la Araucanía, si es que obviamente no se han sumado otros, a un 5,03% de los casos.

Yo no cambio mi hipótesis de ninguna manera, pues el Trabajo Infantil debe ser una gran prioridad, debe ser "acusado" y posteriormente penalizado para que los niños se traten como tal, y tengan la posibilidad de jugar, pero principalmente, para que se puedan educar para así formar en un futuro no muy lejano, grandes personas.