Desde mi punto de vista, el trabajo infantil no se debe aplicar en ningún caso, pués éste se considera como una práctica que ocasiona un perjuicio gigantesco para los niños y niñas; a sus comunidades de origen y en definitiva a la sociedad que los contiene. Además en muchos casos éstos niños deben abandonar por completo sus estudios, lo cuál, más adelante, le perjudica de gran manera. Por otra parte, los niños/as se ven afectados en su salud física y psicológica.
El Trabajo Infantil es un fenómeno global de grandes proporciones. La OIT estima que alrededor del mundo y principalmente en los países en vías de desarrollo, unos 250 millones de niños entre los 5 y los 14 años de edad trabajan en una o más actividades económicamente productivas, aun siendo o no remuneradas.
El Trabajo Infantil les quita a los niños la posibilidad de asistir a clases e incluso les obliga a abandonar la escuela o les exige combinar el estudio con un trabajo arduo, pesado y prolongado. El Trabajo Infantil perjudica el presente y el futuro de los niños, ya que al impedirles educarse correctamente, les niega la posibilidad de acceder a un buen empleo y salir de la pobreza a la cuál están sometidos.
En Latinoamérica hay 106 millones de jóvenes: 10 millones están desempleados y 30 millones trabajan en la economía informal o en condiciones precarias. En Chile 196 mil niños y adolescentes desde los 5 a los 17 a los de edad trabajan al menos una hora a la semana. De ellos sobre 107 mil lo hacen en condiciones inaceptables, es decir son menores de lo 12 años de edad; también niños de entre los 12 y los 14 años de edad trabajan 14 o más horas a la semana y esto obliga a que no estudien: por otra parte son adolescentes entre 15 y 17 años de edad, que trabajan 21 o más horas a la semana.
Legalmente en nuestro país ningún menor de 15 años debe trabajar. Los mayores de 15 y menores de 18 años sólo pueden tener un empleo liviano, diurno y autorizado por sus padres y que no obstaculice sus estudios. Asimismo es obligatorio el cumplimiento de con los requisitos contemplados en el Código del Trabajo y la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. Pese a estas normas el trabajo infantil no ha sido erradicado.
En Chile los niños y niñas no pueden ser obligados a trabajar. La ley N° 19.684 sólo permite el trabajo de los adolescentes entre 15 y 18 años si cumplen los siguientes requisitos:
- Autorización escrita de sus padres o tutores.
- Contrato de trabajo y remuneración legal.
- En jornadas diurnas no superiores a 8 horas.
- En labores livianas que no afecten su salud, seguridad o moralidad.
- No podrán realizar trabajos mineros subterráneos ni en lugares que vendan alcohol.
- Entre 15 y 16 años deben también certificar la asistencia a la escuela.
Si tomamos en cuenta que la IX región fue una de las regiones muestra con mayor Trabajo Infantil en la aplicación de la Encuesta Nacional sobre actividades de niños y adolescentes en Chile.Y que de hecho, el 2006, según cifras del Conace, los niños en situación de calle en Temuco son 101 (11 de ellos pernoctan en la calle y el resto permanece a algún programa público), incluyendo allí las formas de trabajo infantil inaceptable, es que vemos que existen serios problemas en la ciudad frente al tema del trabajo infantil y más aún a sus peores formas de trabajo infantil.
Es decir en la región de la Araucanía se nos presenta un 8,14% de los casos de trabajo inaceptable en el país. A ello se agrega que considerando el sistema de registro de las peores formas de trabajo infantil y sus resultados los cuales señalan que existen 715 casos detectados a nivel nacional, siendo los 36 casos presentes en la Araucanía, si es que obviamente no se han sumado otros, a un 5,03% de los casos.
Yo no cambio mi hipótesis de ninguna manera, pues el Trabajo Infantil debe ser una gran prioridad, debe ser "acusado" y posteriormente penalizado para que los niños se traten como tal, y tengan la posibilidad de jugar, pero principalmente, para que se puedan educar para así formar en un futuro no muy lejano, grandes personas.


